El ilustrador tiene que hacer números

 Sigo con interés los artículos del fotógrafo Carlos Spottorno y he tomado como referencia su post Quieres ser artista? estudia economia  para seguir el paralelismo con la ilustración y en particular con el album ilustrado.

“Si eres demasiado joven o tienes una visión bohemia de la profesión de ilustrador quizás no te interese demasiado este artículo, sobre todo en Europa al ilustrador se le sigue viendo más como a un artista que como a un trabajador de artes gráficas y quizás se busca con demasiado ahínco ese reconocimiento. He conocido a algunos ilustradores que trabajan haciendo un par de bellísimos albums ilustrados al año, pero os aseguro que no viven de ello. El que existan casos puntuales no quiere decir que sean significativos, al igual que J.K.Rowling no refleja ampliamente la literatura juvenil , Rebecca Deutremer o Quentin Blake no son reflejo de la economía de los ilustradores.

© Calvin and Hobbes . Bill Watterson

Las mejores ediciones de álbums suelen venir de pequeñas y medias editoriales,  que tienen una tirada de 600-3000 copias, suelen tener 12-16-24 o 32 páginas ilustradas y el precio medio-alto por copia es de 15 €. Los derechos de autor rondan 4-6 % sobre el precio en librería. El adelanto suele ser de 600-1500 € y si el album tiene tirada internacional habrá que contar también con las coediciones , el ilustrador puede cobrar una media de 500€ por cada una de esas coediciones. Pongamos que el editor ha vendido todas las copias del libro y ha vendido los derechos en tres países diferentes a un buen precio. En el mejor de los casos cobrarás 4.500 € en total y en el peor unos 600 € . La media sería unos 3.000 € en ese periodo de 5 años y con un tiempo de trabajo de unos de 3-5 meses.

El album ilustrado no es el único que ofrece visibilidad, aunque es el más atractivo, el más premiado y el más reconocido. Se usa muchas veces como promoción , carta de presentación o para aumentar la visibilidad y el portfolio, pero los números son los que son y aunque se editan muchos más que hace unos años, se venden los mismos o menos.

El oficio de ilustrador también está sujeto a la oferta y la demanda, y no creo que el lloriqueo al editor sea una via para reclamar más y mejor trabajo, también ellos están sujetos a las mismas leyes de mercado y aunque intenten siempre arañar un punto de derecho o dar menos adelanto, como haría cualquiera en su posición, la situación económica es poco elástica en cuanto a números del album se refiere.

© Calvin and Hobbes . Bill Watterson

Pero el panorama no es desolador, al contrario, está lleno de posibilidades y de situaciones economicamente viables. Cuales son? Aqui es dónde tenemos que sacar toda nuestra intuición, iniciativa  y perseverancia:

Hacer como Teira Edizioni (italia) o Cho Sunkyung (korea) , autopublicarse y vender tus propios libros. Buscar financiar el proyecto con plataformas como Verkami como Pick a Land . Idear libros para pequeñísimos como los táctiles que produce Francesca Ferri, los minimales deNicoletta Costa o los artísticamente sencillos de Eric Carle. Hacer magnificos pop-up como los de Dario Cestaro o Marion Bataille. Especializarse en libros escolares, en artículos de prensa,  en murales para hospitales o guarderías, en juegos didácticos, libros ilustrados para adultos, carteles y portadas, concept art para animación, publicidad,…

Habrá una retribución justa haya donde haya una demanda y un especialista dispuesto a resolver el problema con su trabajo, sin renunciar a ningún anhelo artístico pero tampoco sin olvidar que tenemos que pagar las facturas “

Referencia: Libro Blanco de la ilustración 2012

El ilustrador tiene que hacer númerosMiguel Tanco
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